«Mysteria Ecclesiae»: ocho trofeos, todos perdibles, y uno pide morir de la forma más absurda
«Ostraconofobia» pide dejarse matar por un cangrejo de río y lo tiene el 3,09 %. Ocho trofeos del tercer DLC, ninguno cuenta para el platino y los ocho se pierden si terminas el contenido sin ellos.
Y cuenta para Reliquia sagrada, Mejor prevenir que curar, Afecto felino, Superviviente, ¡Eso no se come!, Ostraconofobia, Silencioso cual serpiente, obligatorio para el platino.
Los ocho son perdibles, y eso cambia cómo se juega
Mysteria Ecclesiae es el tercer DLC de historia, y tiene una particularidad que no comparten los otros dos: los ocho trofeos son perdibles.
Eso significa que no hay red. Cuando el DLC termina, lo que no hayas sacado se queda fuera de esa partida, y ninguno cuenta para el platino, así que la pregunta no es si puedes recuperarlos: es si merece la pena repetirlo.
«Aire fresco» — 8,83 %. Completar el DLC. Es plata, es perdible —incluso el de terminarlo— y es el techo del bloque.
La consecuencia práctica es sencilla y vale para los ocho: este DLC se juega con la lista de trofeos delante. No es contenido para descubrir sobre la marcha si quieres los ocho, porque la mitad de ellos son gestos que no se te ocurrirían solos: hablar varias veces con el mismo personaje, acariciar un gato, probar una harina que no deberías.
Y tres que van de hacer cosas raras a propósito:
«Afecto felino» — 4,52 %. Interactúa varias veces con un gato del monasterio. Suena a chiste y lo es, pero solo lo tiene el 4,52 %: hay que acordarse.
«¡Eso no se come!» — 8,66 %. Prueba la harina que tenía pelo de un cadáver. Humor negro, oculto y perdible.
«Superviviente» — 5,58 %. Escucha todas las chanzas del hermano Vojtěch. Hay que volver a hablar con él varias veces a lo largo del DLC, no una sola: es un trofeo que se pierde por no insistir.
Los ocho trofeos de Mysteria Ecclesiae son perdibles, incluido el de completar el DLC. Juega este contenido con la lista de trofeos delante: la mitad son gestos que no se te ocurrirían solos.
«Ostraconofobia»: el trofeo más absurdo de la lista
«Ostraconofobia» — 3,09 %. Muere a manos de un cangrejo de río.
Con un 3,09 % es de los más raros del juego, y es sin discusión el trofeo más absurdo de toda la lista. No hay técnica ni ubicación secreta: hay que dejarse matar por los cangrejos a propósito, con la vida muy baja.
Eso implica dos cosas que conviene planificar. Primero, bajarte la vida deliberadamente, porque un Henry sano no muere de pinzas. Segundo, hacerlo cuando no te importe morir: es una muerte real, con su recarga correspondiente.
Lo lógico es sacarlo justo antes de guardar o en un momento en que la partida no tenga nada que perder.
Y el trofeo que está en el extremo opuesto del mismo DLC:
«Silencioso cual serpiente» — 6,86 %. Termina el DLC sin que los caballeros te tengan que llevar a la enfermería ni una vez, es decir, sin caer derrotado. Es plata y perdible.
Los dos juntos son una buena imagen de este contenido: uno pide morir de la forma más ridícula posible y el otro pide no caer ni una sola vez. No son incompatibles —la muerte por cangrejo no es una derrota en combate ante los caballeros— pero conviene tenerlos claros para no confundirse.
Y los dos que quedan:
«Reliquia sagrada» — 9,06 %. Encuentra una reliquia sagrada. Plata, perdible y oculto.
«Mejor prevenir que curar» — 8,62 %. Fabrícate una máscara de peste. Perdible: hay que hacerla en el momento en que el DLC lo permite, no cuando te acuerdes.
Los trofeos afectados
Cada uno enlaza a su apartado dentro de la guía completa de trofeos de Kingdom Come: Deliverance II.