Dados, cerraduras y 10.000 groschen: los diez trofeos de taberna
Hay un trofeo por gastar 10.000 groschen y otro por perderlos, y el segundo se saca a los dados a propósito. Diez trofeos de minijuegos y competiciones, con los dos de DLC que no cuentan para el platino.
Y cuenta para Brillante, Henry el Matón, Maese de maeses, Tirador astuto, Dedos ágiles, Que corran los groschen, … y el señor nos lo quita, Flagellum Dei, Huesitos de santo, obligatorio para el platino.
Diez mil groschen, dos veces
Dos trofeos con la misma cifra y sentidos opuestos:
«Que corran los groschen» — 34,73 %. Gasta 10.000 groschen en total. Se acumula durante toda la partida entre armaduras, reparaciones y sobornos. En una campaña de cien horas salta sin buscarlo.
«… y el señor nos lo quita» — 17,13 %. Pierde 10.000 groschen.
Este es el interesante: casi nadie lo saca sin buscarlo, porque perder diez mil groschen por accidente exige una racha de mala suerte notable. La vía rápida es deliberada: apuesta fuerte a los dados y déjate ganar.
Y ahí está el solapamiento útil de este bloque. Las partidas de dados sirven para tres cosas a la vez:
- «Brillante» — 34,52 %, que pide ganar una insignia de oro jugando a los dados, lo que obliga a ir subiendo de nivel en las partidas hasta llegar a la apuesta más alta. - «… y el señor nos lo quita», perdiendo en esas mismas apuestas altas. - «Maestro de todo», que incluye los dados entre sus minijuegos.
O sea que una sesión larga de dados con apuestas grandes avanza los tres. Sube primero hasta la insignia de oro y luego deja de jugar bien.
Las competiciones: las dos que piden habilidad de verdad
«Tirador astuto» — 13,08 %. Gana la competición de los mineros en la dificultad más alta.
Es plata, y aquí sí hace falta puntería de verdad. Sube Tiro con arco antes de intentarlo, porque en el nivel máximo no hay margen: no es un reto que se compense con equipo.
«Maese de maeses» — 15,84 %. Derrota a Zavish en tres disciplinas.
Plata y perdible, y de los más raros del juego base. Son tres retos distintos y hay que ganarlos todos antes de que la trama avance, así que no es solo cuestión de ser bueno: es cuestión de no dejarlo para después.
«Henry el Matón» — 39,34 %. Derrota al mejor camorrista de la zona. Es plata y va de peleas a puño limpio: conviene subir Fuerza y Defensa antes de retarlo, porque el combate desarmado no perdona la falta de estadísticas.
«Dedos ágiles» — 41,57 %. Abre la cerradura más difícil del juego. Hace falta tener la habilidad de Cerraduras bien subida y una llave maestra buena; con nivel bajo la cerradura ni se deja intentar, así que no es un trofeo que se pueda forzar antes de tiempo.
«Maestro de todo» — 53,05 %. Completa con éxito todos los minijuegos del juego: dados, forja, alquimia, cerraduras, hurto, pelea a puñetazos, tiro con arco y los demás. Sale casi solo si juegas a todo lo que te ofrecen por el camino, y es el que mejor resume este bloque: Kingdom Come premia probarlo todo una vez.
Los dos de DLC que no cuentan para el platino
Estos dos vienen del contenido descargable de carreras y no cuentan para el platino, así que puedes saltártelos sin consecuencias si solo vas a por la copa.
«Flagellum Dei» — 4,01 %. Consigue 150 puntos en la competición de tiro con arco a caballo.
Con un 4,01 % es de los más raros de toda la lista, y por un motivo concreto: disparar al galope exige tener Equitación y Tiro con arco altos a la vez. Ninguna de las dos por separado basta. Es el trofeo más dependiente de estadísticas del juego.
«Huesitos de santo» — 13,72 %. Ayuda al verdugo, al matarife y al guardián del osario: tres encargos del mismo bloque. Trofeo oculto.
Una nota práctica sobre cómo leer estos porcentajes: los trofeos de DLC siempre salen más bajos que los del juego base, porque solo los tiene quien compró el contenido. Un 4,01 % en un trofeo de DLC no es comparable con un 4,01 % en uno del juego base, y por eso conviene no meterlos en el mismo saco al decidir qué hacer primero.
Los trofeos afectados
Cada uno enlaza a su apartado dentro de la guía completa de trofeos de Kingdom Come: Deliverance II.